viernes, 25 de agosto de 2017

De un cuaderno en el bolso

Hoy, día 12 de agosto, sentada en un plaza del born y cayendo en la cuenta de que cada vez estaba más cerca la fecha, de repente, miraba a mi alrededor y veía más hermosa de lo que solía, la ciudad que habitaba y aborrecia. La temperatura después de una semana de agobiante calor, era templada con una pizca de brisa fresca, el bullicio de la gente era tenue y hasta agradable y se sentía la vida en sus esquinas. Que linda imagen para irse y no volver.
Nunca fuimos tan barriletes de la bersuit como lo somos hoy dia.
Hace 4 veranos, ese extraño 25 de agosto, de vuelta a casa y a la llegada al portal, deseaba fuerte por dentro "que no me bese, que no me bese" y me dejó un beso en la frente.
Hoy cometería errores a plena conciencia.

sábado, 24 de junio de 2017

San juanes ni tan malos, ni tan buenos.

Me miraba desde el otro lado de la habitación. Me miraba con curiosidad, los ojos fijos y las orejas levantadas. Me miraba porque yo la estaba mirando. Me hablaba. Me decía que quería entenderme pese a serle imposible. Que me entendía aunque no fuera realmente así. Absurdamente esa es la actitud que buscamos o necesitamos, más bien. Sentí un vuelquito en el estómago y me reí. Se levanto e hizo amague de subirse a la cama y no se lo pude negar. En ese instante no necesite nada más.

jueves, 1 de junio de 2017

A veces si. A veces no.

A veces es como una angustia. A veces es una presión en la base del cuello. Como si en la distancia alguien metiera las manos de lleno en el pecho y presionara. Como un vacío que no para de hacer eco. Tan difícil como estar completamente lleno es ignorar sentimientos. Inútil más bien. Nunca nadie se ha sentido lleno del todo con lo que hace/renuncia/sacrifica.
Una cosa no quita la otra.

domingo, 28 de mayo de 2017

Tomando desvíos.

Así como cuando te pellizcas un brazo porque te duele el otro, era más fuerte el carraspeo del humo del tabaco en la garganta que la ansiedad o el desengaño. Para los que no entendían porque. Tomando desvíos, para llegar antes. Igual, como todo en esta vida, tenía fecha de caducidad. Algún día terminarían. El humo. Las cárceles emocionales.

martes, 16 de mayo de 2017

La costumbre es algo tóxico.

Empezaba la típica época en que, dormías con una pierna fuera de la sabana. Ni frío ni calor. Oportunamente empezaba justo cuando por dentro dejé de sentir ni frío ni calor. Neutralidad bendita. Sin embargo llegaban las noches y algo fallaba. Algo faltaba. De vuelta al insomnio, me daba cuenta del que.
Dormía inconscientemente en el lado derecho de una ancha cama de matrimonio y caí después de mucho. La ausencia de un  arrullo. De uno en especial, supongo, con el que solía centrar mi atención al dormir. Tan relajante. Miré al suelo, donde hoy roncaba mi compañero cuadrúpedo y no, no era ese el que necesitaba. Era otra, la respiración que me acompañaba e ahuyentaba al insomnio. Noches más largas que el propio día.
La costumbre es algo tóxico.
Adaptarse o morir.

martes, 25 de abril de 2017

Salí por la puerta y me hice a un lado del portal. Saqué el mechero y encendí mi excusa para el descanso de 5 minutos. Sentada en el suelo, aspiré del filtro y expulsé el humo hacia arriba. Rascaba.

Admiré el imponente edificio de enfrente, aun en reestructuración y seguido miré a los lados, como siempre hacía, por algun motivo, y como si de una pelicula hipster se tratase, se me escapó en un triste susurro "tan cerca y tan lejos".

Apagué el cigarro, a medias, siempre. Todavia sentada, aspiré aire frio. Sabia a alivio. Sigamos pues. Y entré. (como en la vida misma)


Cada vez más, me sentia protagonista de mi propia vida.

escala de grises

En mi condición de intensa, sigo, modestamente con bastante éxito en un viaje de búsqueda de puntos medios, de alejarme de que las cosas sea...