martes 10 de enero de 2012


Nos metimos en el tren, entre un silencion sepulcral "que estupida!" no paraba de pensar, arrepintiendome a cada segundo sobre lo pasado. Nos sentamos uno enfrente del otro, al lado de la ventana y alcé la vista hacia el cielo durante todo el viaje, preguntandole a quienquiera que estuviera alli arriba porque me castigaba de esa manera. Noté en alguna ocasion su mirada puesta en mi, de reojo, mientras miraba la gran inmensidad del cielo azul y yo le mire siempre que no me miraba deseando que ese tren jamas llegara a mi destino, pero antes de darme cuenta ya habia llegado a mi estacion. Me levanté con la esperanza de una sonrisa, un ultimo beso, una broma intima mas cuando llegue hasta el, recibí dos besos y un "que vaya todo bien" me quede de pie un rato y salí indignada de vagon "menuda broma!" pensé "que vaya bien?". En cuanto el tren volvió a su rumbo salí corriendo, literalmente hasta casa y cuando noté que mis piernas flaqueaban, me detuve. Me dí cuenta de que el sol hacia rato que habia salido, que la gente ya transitaba la calle y que eran mas de las 10 de la mañana. "Que estupidez" pensé "que estupidez la mía" me recalqué. Abrí la puerta de casa arrepintiendome de todo "que estupida!" volví a pensar y cuando abrí la puerta de mi cuarto lo ví, ahí, sentado encima de la cama, mirandome, fijamente...juzgandome, como si supiera lo que acavaba de hacer, con esos ojos grandes y redondos de mirada indiferente. Entre a prisa, lo cojí y lo eché sin ningun tipo de delicadeza, soltó un maullido ahogado y salió corriendo. Cerré la puerta y me apoyé en ella, inspire fuerte y su olor, atrapado en toda mi ropa, se metió en mis fosas nasales antes de que quisiera darme cuenta. Me percaté de que aun no me habia cambiado y enseguida me la quite y la metí en la lavadora con rabia. Me puse el pijama y me escondí debajo del edredon. En realidad estava enfadada conmigo misma, no con el gato, por lo que acavaba de pasar, por la noche anterior. Volví a inspirar fuertemente y de nuevo su olor volvió a meterse en mis fosas nasales, estaba impreganada de todo el pero acabé resignadome y me dormí pensando que al dia siguiente nada volveria a ser igual.